Considero importante saber un
poco de la vida del autor de la obra a la cual dedicamos nuestro blog para
comprenderle un poco más, saber en qué tiempos vivió, donde desarrolló sus
capacidades etc.
Pablo Ruiz Picasso nació el 25 de Octubre 1881 en la cuidad de
Málaga. De su, madre María Picasso López, el artista adoptará el apellido por
el cual será mundialmente conocido; de su padre, José Ruiz Blasco, profesor de
dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Málaga, hereda sus habilidades
artísticas. Picasso y su familia vivieron en otras partes como La Coruña,
Barcelona y Madrid, para acompañar a su padre a sus nuevos destinos
pedagógicos.
Desde pequeño Pablo Picasso ya
mostraba su talento artístico y a los 16 años ingresa en la Escuela de Bellas
Artes de San Fernando, en Madrid, pero no será hasta sus 19 años que pueda
trasladarse al lugar de ensueño de cualquier artista de la época, París. Allí
vivió simultaneando su residencia entre Madrid, Barcelona y la ya mencionada
ciudad y en 1904 fija allí su residencia de forma permanente, aunque sin dejar
de realizar, dependiendo del momento, escapadas a diferentes lugares del sur de
Francia. De hecho se sabe que tras la segunda guerra mundial y también durante
sus últimos 20 años de vida, Picasso decide fijar su residencia en el Midi,
región francesa a la que pertenece, entre otras, la comuna de Toulouse.
En París, el extrovertido e
inquieto Picasso frecuento todos los círculos y estratos sociales, entre ellos
los de vanguardia donde rápidamente adquiere una posición de liderazgo. Picasso
no sólo se entiende con sus contemporáneos, sino también con las sucesivas
generaciones vanguardistas como los bohemios y los surrealistas. De esta manera
Picasso se convierte en el espíritu de la vanguardia y una especie de mito para
los espectadores.
Picasso tenía tal facilidad
inventiva que no resiste la comparación con ningún otro artista ni del siglo XX
ni de sus antecedentes, este artista llevo a cabo experiencias plásticas
diversas y se vio involucrado en diversas etapas o movimientos a lo largo de su
carrera artística.
Sin tener en cuenta los primeros
momentos que se corresponden con su instalación en Barcelona, la obra de
Picasso se puede dividir en seis grandes periodos:
1 1. El que engloba la producción catalana del
artista y cuyo escenario principal fue la conocida tertulia Els Quatre Gats. Desde el punto de vista
ideológico Picasso adopta el vitalismo trágico de Nietzche, y desde el punto de
visto pictórico el artista en censtión toma nota de los modelos imperante de la
época: Toulouse Lautrec, Van Gogh, Gauguin, Munch, etc. En cuanto a los temas,
sus preferidos serán los cafés y burdeles, las actitudes violentas,
melancólicas, las miradas intensas, etc.
2 2. 1901-1907: En este periodo se dan los
conocidos como periodos “azul” y “rosa” del artista; en el primero se acentúan
los sentimientos de melancolía, desgracia y desamparo que se ven a su vez
intensificados por las gamas frías que utiliza el artista, además por el
alargamiento de las figuras que toma de El Greco. La etapa rosa, que comienza
aproximadamente en 1904, nos enseña una cierta reconciliación con la vida, una
mayor comunicación entre los personajes y un aprecio hacia lo clásico junto con
unas gamas cromáticas mucho más cálidas.
3. El Cubismo: impulsado por el descubrimiento
del arte de los primitivos, la meditación sobre los últimos problemas
planteados por el postimpresionista Cézanne, la reacción antiexpresionista,
entre otros motivos que le llevaron a desarrollar este estilo artístico junto
con Braque. En el cubismo se distinguen también dos momentos: el analítico y el
sintético desarrollado por ambos durante cinco años.
4 4. Picasso muestra cierto cansancio y retorna
al clasicismo tras el final de la primera guerra mundial.
5 5. A comienzos de la década de los 20 Picasso
se hace famoso, se casa y tiene su primer hijo, lo cual favorece a un ánimo
disfrutar la vida que se refleja en cuadros armónicos y sensuales, aunque se
aprecia cierta inquietud en el artista que aflora en forma de violencia.
6 6. Segunda mitad de la década de los 20. Picasso
cae en manos de la instintividad primaria cuyo fruto es la tendencia hacia la desfiguración que encaja con el espíritu
de los florecientes surrealistas, es en este tiempo cuando se cuece esa
atmósfera inquietante que alcanzará su plenitud en El Guernica.
Durante sus últimos treinta años
de vida Picasso sigue trabajando con entusiasmo pintando obras memorables como El Osario (1945) y La Guerra y La Paz (1952); también llega a recrear obras de grandes
maestros del pasado como Velázquez, Rembrandt, Ingres, Delacroix, entre otros.
El artista sigue también con la escultura, se aventura a la cerámica y hace
extraordinarios grabados, hasta sus noventa años, 1973 año de su muerte en
Francia.